Sudáfrica, Redondos, Pepa, Prestar El Auto, Procesado, Fachos, Despedidas

Anoche soñé que
tenía un pasaje para Sudáfrica y una entrada para el primer partido de la
selección maradoniana (solo para ese partido.) En el sueño, podía ver la
entrada, y leer todo lo que decía, y estaba excitadísimo y contentísimo. El
sueño había sido largo (creo), y contenía una odisea para conseguir esa
entrada, que incluía un viaje en un cable-carril semi-blindado, pasando por
unas montañas, donde enemigos similares a los videojuegos nos disparaban algo
muy raro, pero a nosotros (no sé quién me acompañaba) no nos importaba porque
sabíamos que si llegábamos obtendríamos nuestra entrada. El pasaje apareció
misteriosamente. Pero de repente, el sueño derivó en que estaba sentado ante la
computadora, en Facebook, escribiendo: “¡No aguanto las ganas de estar en
Sudáfrica!” Y justo en ese momento me desperté. Entonces me deprimí mucho, pero
no pude distinguir si estaba deprimido porque no tenía entradas para el primer
partido de la selección argentina en Sudáfrica (hasta hace unos segundos creía
que eso era real) o porque soñé que estaba escribiendo en Facebook. Es muy
deprimente soñar que escribís en Facebook algo que supuestamente te
enorgullece. Me re-bajoneé. Me tenía que levantar pero decidí quedarme un rato
más para aceptar la puta realidad.

 

Hace un rato,
mientras me tomaba varios Fernets, miré completo los 24 temas que aparecieron
del recital de los Redondos en Racing 98. Creo que los disfruté más (o por lo
menos igual) que cuando estuve ahí (me acuerdo que me costó un huevo encontrar
lugar para estacionar.) Quizás el Fernet haya tenido algo que ver. Mientras lo
miraba, tuve decenas de reflexiones acerca de los Redondos, pero no tengo ganas
de escribirlas porque ya se ha escrito demasiado sobre los Redondos. Solo no
puedo evitar escribir que me asombran dos cosas: (1) que sean argentinos y yo
haya podido ser testigo de esa historia y (2) que le guste tanto a la gente
marginal (para mí deberían ser una banda de culto para intelectuales.)

 

Tomé pepa 5 o 6
veces en mi vida. Con uno de mis amigos más progre, lo dejábamos para ocasiones
especiales, tipo año nuevo o cosas así. La primera fue el 01/01/01. Fueron muy
buenas experiencias, sobre todo las primeras. Ahí confirmé que lo que me habían
enseñado en la primaria (que las plantas tenían vida) era verdad. Hasta ese
entonces no lo creía del todo.

 

Una vez, hace
unos años, le presté la llave de mi auto a un amigo para que vaya a un telo con
alguien. Pensé que eso no iba a tener ninguna repercusión, pero años después me
enteré que eso había ocasionado un gran kilombo.

 

Otra vez, hace
unos años, un viernes, cuando todavía vivía con mis viejos, me levanté y tenía
una carta. El que había escrito había puesto en el sobre: “Alejandro Rampazzi
Jr” (porque mi papá se llama igual.) La abrí esperando que una chica linda me
diga que estaba enamorada de mí, pero era de un amigo (que había ido a sacarse
sangre temprano a la vuelta de mi casa) donde me pedía que le preste el auto
para garcharse a una compañera de trabajo (la iba a llevar a un telo, no quería
garchar adentro de mi auto.) Fundamentaba el pedido en que “la pendeja me tiene
loco” y ofrecía como contraprestación ir a tomar unas birras después de coger. Me
causó tanta gracia que le cargué nafta al auto, lo mandé a lavar, y le entregué
las llaves a la hora señalada.

Años después, esas
dos personas se casaban. Justo encontré la carta y la llevé a la fiesta, con la
intención de regalársela a la novia. Pero antes se la mostré a un par de amigos
que me dijeron que eso no era conveniente. Para mí estaba bien, pero me la
guardé y no se la di.

 

Otra vez, en el
año 2001, en Villa Gesell, estaba jugando al truco con los vecinos, mientras escabiábamos
a full antes de salir. Desde la terraza, uno vio mi Peugeot 206 con menos de
10.000 kms, y me dijo que para él el auto más copado del mundo era el Peugeot
206 y que su sueño siempre había sido manejarlo. El pibe no sabía que el auto
era mío. Inmediatamente saqué la llave de mi bolsillo y le dije: “Es mío, pero
hoy te designo mi chofer”. El pibe no me creía pero yo hablaba obviamente en
serio. Cuando terminamos el truco, nos fuimos para los boliches. Yo fui en el
asiento de atrás, y éramos como 7 arriba del auto, escuchando Sinfonías Para Adolescentes, las 25
cuadras que nos separaban del centro. Los
amigos lo cagaban a pedos porque estaba manejando un 206 y no le decía nada a
las chicas que nos cruzábamos. Yo quería mostrarles que ese disco de Sui Géneris
tenía el tema de los Stones Have Mercy en
castellano, que mientras jugábamos al truco habíamos escuchado en versión
Rolling Stone.

Unos días después,
cuando las vacaciones estaban terminando, grabé con mi video cámera al mismo
pibe hablando maravillas de mí. Decía que yo era la mejor persona del mundo, que
admiraba la forma en que lograba entablar diálogos interesantes con las chicas,
que jamás se iba a olvidar de la noche en que le presté el 206, y además me
agradecía todas las historias sobre el Che Guevara que yo le había contado. Un
día voy a encontrar ese cassette y lo voy a poner en Youtube (¡Por fin alguien
que habla bien de mí!)

 

Estoy contento
porque a Macri lo PROcesaron, aunque creo que, con el tiempo, quizás esto sea
favorable para él. No tengo dudas que es culpable, pero seguro que en un par de
años logra transformar este mal paso para victimizarse, y todos los fachos
terminan votándolo. Lo que más miedo me da de Argentina es que aquí habiten
tantos fachos.

 

En general,
tiendo a pensar que los fachos son poco inteligentes y que tienen una visión
muy egoísta de la vida. Sin embargo, a veces (MUY POCAS VECES) me encuentro con
algunos fachos que parecen inteligentes. Hay uno del que siempre leo el blog (http://blogpelotudo.blogspot.com/)
Debe ser el único facho del mundo que me parece talentoso.

El mayor miedo de
mi vida era convertirme en un facho a esta edad, porque como no puedo mentirme a
mí mismo, si realmente me hubiera convertido lo demostraría. Creo que también
el tiempo me dio la capacidad de advertir quién se va a convertir en una mala
persona y quién no (nótese que para mí facho y mala persona son sinónimos). La
primera vez que me filmé en video, en el 2.000, me filmé diciendo: “No te
conviertas en alguien malo”, como el de la película Tango Feroz que casi nada
tenía que ver con Tanguito.

 

Creo que ya lo
conté. Pero una vez, en el 2002, un amigo se iba a vivir a Barcelona. Para mí
era durísimo porque en esa época siempre nos juntábamos en una casa y escuchábamos
el acústico de los Paralamas y mirábamos cómo se iba el humo al techo alto que
tenía. Escuchábamos esa música en un equipito re-chiquito amarillo. El acústico
de los Paralamas es lo más.

Entonces, como
se iba, hicimos una gran despedida el último sábado, con todos nuestros amigos emborrachándonos,
como se debe. Pero se iba un martes y yo ya no quería verlo porque soy muy
sensible y no quería darle un último abrazo, me gustaba la onda que lo había
perdido en un bar lujanense aquel sábado a la noche (creo que se había ido a
hacerle la despedida a alguna.) Pero el lunes me llamó y me dijo: “Boludo, ¿no
vas a venir a despedirme?” y yo, contra mi voluntad, le dije: “Bueno, está
bien, ahí voy”, y fui, y estaban todos sus parientes comiendo pizza, y yo odio
el queso. Cuando se fueron todos tuvimos que llevar a alguien, y luego nos fuimos
a tirar el último humo que le quedaba, y luego lo llevé a la casa. Al momento
de despedirnos (obvio que yo no sé manejar esos momentos), le dije algunas
palabras tipo “andá a disfrutar que nadie te quitará lo bailado” (seguro que le
di un abrazo) y se bajó con el grabador amarillo en la mano, y yo lo vi por el
espejo del auto y pensé: “Ahí se va” y supe que estaba pensando “Qué boludo es
este flaco para despedirse”. Después fui 3 veces a Barcelona a visitarlo (y
nunca fui a la capilla esa que van todos los turistas que van a Barcelona, la
sagrada familia, la vi de paso nomás) y él vino también creo que 3 veces. Con
el tiempo aprendimos a despedirnos mejor (onda: “total nos vemos seguido”)

 

Obvio que si no
estuviera bastante borracho no publicaría todo esto. Pero me chupa un huevo.
Además, me admiro a mí mismo porque pongo todos los acentos. Y me acuerdo que
justo el otro día escuché que Barack Obama dijo: “Chicos, tengan cuidado con lo
que hacen en Facebook porque todo queda grabado”. Barack: chupame un huevo, con
onda te lo digo.

 

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: