Las Desventuras Del Comisario Lobo

Creo que esto ya
lo conté, pero hay un capítulo de los Simpsons donde, mientras el Sr. Burns
soñaba con su osito Bobo, Homero soñaba con el Sheriff Lobo y se despertaba
diciendo: “Lobo, Lobo, que vuelva el Comisario Lobo”. Esto me causó mucha
gracia porque a mí me pasaba lo mismo.

 

De chiquito
miraba la serie The Misadventures of Sheriff Lobo, de la cual solo hay
37 episodios. Calculo que debo haber visto cada uno más de 10 veces. Me
encantaba. Trataba de un sheriff corrupto del condado de Orly, que tenía un
asistente muy estúpido llamado Perkins, y otro muy Flander que le cagaba todos
los negocios (porque era un policía eficiente.)

 

De grande, deseé
fervientemente volver a verla. Pero ninguno de los putos canales retro la
repone, y nunca aparecen los subtítulos para poder bajarla. Hace años que estoy
esperando este milagro que nunca sucede. Pero ayer encontré 3 episodios
perdidos (doblados en España, puaj) y hoy miré uno de ellos. Tal como
sospechaba, era una porquería. Sin embargo, los volvería a ver todos si
pudiera. Quiero ver si me puedo reencontrar con la emoción que me producían.

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29 comentarios to “Las Desventuras Del Comisario Lobo”

  1. Ester Minio Says:

    ¿y?

    ¿Sabés que diferencia hay entre un texto como el tuyo y un “tuiteo” de una pendeja hueca que dice “Uy que hambre me dio” o “Me duele el codo”? La diferencia es que la pendeja del orto no tiene ambiciones literarias ridículas e infundadas como vos. Caga y lo que hace es mierda, no importa por donde le salga, siempre es mierda. Lo sabe y no le da importancia; podría tranquilamente limpiarse el culo con sus palabras. Vos cagás y contemplás tus soretes y los mostrás como algo que mereciera un aplauso.

    Te mando un aplauso (en la cara con mi chota, pelotudo).

  2. arampazzi Says:

    Qué buena onda!

  3. Ester Minio Says:

    Si sabés cómo hacerlo, borrá mi comentario anterior. Es mucho mejor que toda la gran cagada que es tu blog y tiene mucha más lucidez. O sea, desentona. No te merecés ese favor..

  4. arampazzi Says:

    Ni loco lo borro

  5. Ester Minio Says:

    ¿Sarcasmo? Googleá eso.
    ¿Psicología inversa? Googlealo también.

    ¿”Curso de redacción literaria”?, ¿”Gramática castellana”?. ¿”Curso de escritura creativa”? POR FAVOR, googlealos!

  6. arampazzi Says:

    Tanto enojo por un blog pedorro.

  7. Ester Minio Says:

    Si no te interesa ni a vos mismo defender lo que escribís, harías bien en no publicarlo.
    Pero no es eso… Se nota que en el fondo te complacés con lo que escribís. Tal vez al ver escritas en letras de molde las impresiones banales que se te cruzan por la mente, las encontrás de alguna manera atractivas. Como si tuvieran algún tipo de sentido más allá del estruendo sordo de su insustancialidad.
    Eso que intuís, ese prestigio que conceden las letras de molde, esa superstición de la palabra escrita, lo hicieron posible los escritores en serio. Ellos cargaron de energía las formas de la letra, las inmantaron, son los que tenían algo para decir y además sabían cómo decirlo. Respetalos entonces. Respeta esas voces. Porque en el fondo las estimás,
    Escribí cuando valga la pena escribir.
    Decí cuando tengas algo que decir.
    Sino sos igual que un político en campaña, saturando el aire con un bla bla bla que sólo busca ocupar espacio, intentando tapar el vacío en el que te hundís y no dejás de hundirte, amiguito..

    • arampazzi Says:

      Me gusta escribir mi blog y lo voy a seguir haciendo. No creo que moleste a nadie. Me parece buenísimo que cualquiera pueda escribir lo que quiera. Me extraña que te moleste tanto un artículo sobre el Sheriff Lobo escrito hace varios años. No tenía mucha “ambición literaria”, era solo un recuerdo sobre una serie que miraba de chico y el deseo de volver a mirarla. ¿Por qué te molesta tanto?

  8. Ester Minio Says:

    Sí, se nota que no entendés.
    Cuando tengas tiempo, relee lo que escribí y tratá de interpretarlo. Por ahí te das cuenta de qué estoy hablando y qué es lo que critico… y en una de esas me contestás algo con más sustancia. (Soñar no cuesta nada).

  9. arampazzi Says:

    Seguí porque pensé que eras algún conocido. El debate sobre si sólo deben escribir blogs los que tienen talento o cualquiera está agotado. Tampoco me interesa discutir si tengo “ambiciones literarias ridículas e infundadas”. ¿A quién puede importarle? Me divierto escribiendo un blog como me divierto con muchas otras cosas que hago. No me molestó nada de lo que dijiste (aunque no lo comparto) y creo que lo entendí. Y si no entendí tampoco importa mucho. Sólo me interesa saber por qué te molesta TANTO. Cuando recién empezaba Internet se daban estos tipos de diálogos, pero ahora ya nadie se toma tanto trabajo con algo intrascendente (por eso pensaba que eras algún conocido.)

  10. Ester Minio Says:

    Nada personal. No te conozco de nada.
    Que “el debate esté agotado” es algo que sucederá en tanto no se siga debatiendo. Yo, la escriba acá o no, voy a seguir teniendo mi postura personal, voy a discrepar siempre con los resignados o asimilados como vos.
    Vaya a saber a causa de qué fondo incurablemente optimista mío, te otorgué el beneficio de la duda; pensé que ponías en debate lo que hacés, cómo lo hacés, para que lo hacés. Pero parece que vas por inercia como la mayoría de la gente, tomándose las cosas light y sin enroscarse en preguntarse nada. Escribís por escribir, sin entender en el fondo nada de lo que significa en verdad ese acto, lo importante, lo vital que puede ser para algunas personas.
    Trivializás la palabra (que millones como vos lo hagan no me parece excusa), sos un falsario, sos un falso escritor que no vale una mierda. Simplemente quería que no quedaras impune, que lo supieras. Ojala pudieras medir tu mediocridad para intentar superarla, pero seguramente la terminarás reivindicando (Arma de destrucción masiva muy a la moda, la necedad).

    PD1: Te dejo un par de sugerencias para tus próximas entradas: “¡Uy, qué hambre me dio!” y “Me duele el codo”.
    PD2: cambiá ese libro de Bob Dylan con el que te fotografiaste por las rimas de Belén Franchese (no me ofrezcas permuta porque yo prefiero comprar los de Rimbaud)

  11. arampazzi Says:

    Cuando escribiste “escribís por escribir” me hiciste acordar a algo que había escrito el 04/01/2010, o sea unos meses antes de lo del Sheriff Lobo.

    https://arampazzi.wordpress.com/2010/01/04/escribir-por-escribir-nomas/

    No estaría bien que lo leyeras.

  12. Ester Minio Says:

    Después de leerlo reafirmo lo anterior.
    ¿Será que supe analizar muy acertadamente tu texto o que sos en extremo predecible?

    De todas maneras, se te nota demasiado conformista, simplista y autoindulgente como para considerar alguna crítica. Es una estrategia de defensa que te protege de asumir el peso de tu mediocridad.
    ¡Salud, subconsciente! ¡Alcemos la copa en tu honor!.

  13. arampazzi Says:

    Ja! Buenísimo. Parecés inteligente (aunque muy agresivo.) Yo siempre preferí las verdades (aunque duelan) antes que las mentiras piadosas. Estoy casi seguro que sos muy sincero conmigo, y te lo agradezco. Por momentos me pregunté si no serías algun hermano o ex novio de alguna lectora de mi blog, con alguna bronca contra mí. Pero parece que no. Sos un simple indignado ante la “literatura” mediocre. Quizás haya cientos como vos, pero no se toman el trabajo de criticar algo tan instrascendente. Te lo agradezco, de verdad, me divertí con tus comentarios. Asumo el peso de mi mediocridad pero seguiré escribiendo porque me divierte. Los últimos años escribí muy poco pero siempre hay algo latente y me gustaría volver a escribir en mi blog casi todos los días, como hacía antes. Así como a vos te resulta tan desagradable, a otras personas parecía gustarle, y eso me hacía bien. Hay gente para todo. Está bueno que me critiques así, nunca me había pasado. Sos un “cachetazo al cerebro”.

  14. Ester Minio Says:

    Donde hay decepción es porque hubo expectativa. La falta de propósito de este texto me enervó sobremanera. Reclamaba un duro correctivo. Te merecés cada puteada, pero reconozco que tu humildad me hizo tomarte un poco de aprecio.

    Te animo a que sigas escribiendo con empecinamiento, pero ponele 100 gramos de rigor… o una feta al menos. No sos el Diego, que juega espectacular por default. Tampoco te vas a hacer el Blas Giunta de las letras (prefiero el chapuceo honesto que el sudor helado del try hard), ni creo que quieras. Pero sabe que Ester Minio, Némesis virtual part.-time, va a ponerte en la picota sin sonrojarse apenas la situación lo amerite.
    Si sabés que tenés lectores, no te pido que les hagas un pete (parece que la cosa es más bien al revés, por la desconfianza que te generan los hipotéticos hermanos vengativos) pero tampoco les tires al plato un culo de mortadela.

    Tengo añejadas botellas de burbujeante elogio presto para ser escanseado. Si sos la excusa de un descorche, bienvenido sea; brindaré por la sorpresa,

  15. arampazzi Says:

    ¡Qué loco! Parecés un Dios que sabe todo de mí. Empezás diciendo “donde hay decepción es porque hubo una expectativa” y es justo lo que estoy atravezando en este momento. Tengo como norma no esperar nada de nadie, pero alguien me hizo creer algo (y por lo tanto esperar) y estoy con dolor, y me miento a mí mismo porque me digo: “No voy a esperar más nada de ella” pero me paso esperando que llegue un Whatsapp que nunca llega.

    Respecto a vos, y teniendo en cuenta que lo más probable es que nunca te llegue a conocer ni a tener otro dato que no sea que estás conectado por Telecom y tu IP, parecería que el paso obligado sería recomendarte que sigas leyendo el blog, o marcarte algún posteo que me enorgullezca un poquito, pero no lo hago ni loco. No te voy a dejar la pelota picando para que me sigas bardeando.

    Y respecto a la mini-reflexión pedorra del Sheriff Lobo, solo era una pregunta que me hacía (que ya se la han hecho miles): ¿Vale la pena reencontrarse con las emociones de la infancia? Reconozco que puede ser un propósito pedorro pero no considero que haya habido falta de propósito. Igual, estuvo bien el correctivo.

  16. Ester Minio Says:

    Me acuerdo de la cara, como de cuero curtido, del Sheriff Lobo. Una pinta de pedófilo bárbara.

    No seas nena y marcame algún post que te parezca que quedó más logrado que este. Sino vamos a ir con todos los hermanos de las minas que te hicieron favores y te vamos a romper la cola con un ejemplar de la divina comedia enrollado en espiral.

  17. arampazzi Says:

    Sos muy severo y me das miedo, pero voy a probar con este:

    http://cachetazosalcerebro2.blogspot.com.ar/2010/09/amor-de-nueve-anos.html

    (Es una anécdota real.)

  18. arampazzi Says:

    Clap Clap Clap. Uno esperando un baldazo de agua hirviendo y le responden con el método Say No More que duele más todavía.

  19. Ester Minio Says:

    La verdad que tenés razón: el peor agravio para alguien que encara una labor creativa es el silencio. Comporta un ninguneo; una negación de la entidad, de la identidad de la obra. Sigue siendo una solución fácil y, a la vez, sofisticadamente dañina…

    Leí el relato de le escuela y me pareció de una temática demasiado transitada ya por otros autores (lo cual no tiene porque ser un defecto), y expuesta sin ningún quiebre de estilo que pudiese llegar a reanimar ese fiambre.

    Rescato, de todas maneras,la prudencia y la discreción con que tratás el tema de las emociones. Obviamente evitás lo lacrimógeno. Los sentimientos del personaje se van diluyendo indoloramente; no enfatizás ningún desgarro; no te sublevas contra la muerte de la emoción; tampoco tematizás eso explícitamente.
    La tragedia de la historia podría radicar en la ausencia de tragedia. El sentimiento más puro y elevado —decís— no es más que otra cosa entre las cosas, destinada a perderse sin dejar más que una huella vaga en el recuerdo. La fuerza del mensaje radica en la negación que hacés del sentimentalismo. La abolición mediante el uso de los silencios.
    Lo del pogo con los muchachos (en la última línea) perjudicó el clima, porque estableció un contraste que bandeó hacia el ridículo. El espacio de lo “no dicho” me parece lo más logrado de tu relato. Escribiste bien los espacios en blanco, supiste “borrar”, abrir grietas en el texto.

    Entonces, retomando lo que decía en el primer párrafo, la lección del día, amiguitos es: EL SILENCIO PUEDE MATAR.

  20. arampazzi Says:

    ¡Qué crítico de lujo! ¡Y qué curiosidad me da saber quién sos! O estudiaste mucho o tenés una inteligencia superior.

    Respecto a “Amor de nueve años”, veo que lo analizás desde un punto de vista demasiado literario, cuando en realidad es una anécdota 100% real (no 99,9%), que estuvo adentro mío todos esos años. Incluso es verdad que estaba hablando con esa chica en una fiesta del 2009, y la corté en el medio de la charla porque me fui a bailar pogo. Decís que hay “ausencia de tragedia” y eso es verdad, porque así fue. Sin embargo, confieso que he escrito muchísimo sobre la tragedia (muy inspirado en mis propias experiencias), incluso un libro entero sobre eso, que terminé en 1998. Hace poco una chica que ya lo había leído en el 2000 me lo volvió a pedir, y me lo estuvo comentando. A raíz de eso lo estuve re-leyendo en estos días y me pareció horrible. Leí los 5 primeros capítulos y pensé que si lo escribiese ahora no se salvaría nada. Lo que antes me enorguellecía ahora me averguenza.

    Respecto al “silencio para el que encara una obra creativa”, es obvio que no me gusta, pero a la vez estoy tan acostumbrado que no me hace nada mal.

    Por último, sin querer abusar de tu tiempo, y en caso que quieras seguir leyendo, me voy a permitir recomendarte dos textos muy distintos:

    a) Uno es un cuento en el que realmente quise hacer un esfuerzo literario. A mí me gusta, pero tiene la rareza que nunca jamás nadie lo leyó ni me lo comentó. Nada. En este puse esfuerzo y tuve cero feedback. Quizás sea muy largo.

    http://cachetazosalcerebro2.blogspot.com.ar/2011/05/longevidad.html

    b) El otro texto es todo lo contrario. Son algunas reflexiones sobre mi persona escritas con mucha sinceridad. Me gustaría que lo leyeras para que veas que puedo ser un pelotudo y escribir un blog que parecen tweets de pendejas huecas, pero que tengo una vida distinta a la de la pendeja hueca (lo que no quiere decir mejor ni peor.)

    cachetazosalcerebro2.blogspot.com/2013/05/algunas-cosas-sobre-mi-vida-aka.html

    No espero una respuesta aunque si llega la leeré con mucha curiosidad.

  21. Ester Minio Says:

    Una objeción crucial: “anécdota 100% real”, decís… Okey, la anécdota puede ser real, pero acá estamos analizando un texto que la reflejó; y ese texto, inevitablemente, ya es literatura.
    La realidad no es de orden lingüístico. No se puede escribir “realidad”.
    Yo “vi” claramente que el pogo había existido (la literatura es visionaria). Sin embargo, como autor, no debiste contarlo así.

    En literatura, la verdad de los hechos siempre importa menos que la verosimilitud. Si hacés la historia “creible”.entonces a mí, el lector, me la hacés vivir (Ese es el objetivo del texto, ¿no? Viajar en el tiempo y en el espacio a ese lugar y a esas emociones; no se trata, por ejemplo, de una “Descripción técnica de una amoladora eléctrica”). Si contás cada cosa a rajatabla (dejando de lado que eso es imposible: porque cada elección de términos que hagas ya comporta una visión subjetiva, parcial, intencionada) seguramente el relato va a resultar insípido y muchas veces inverosímil.
    Como escritor vos estás trasmitiendo algo más que meros hechos (por eso no les debés fidelidad). Estás comunicando algo más hondo, más complejo. Un periodista transmite información, datos elaborados; vos estás disparando información elaborada para lograr sentido, emoción, sentimientos.

    Esta idea es una de las que deberías considerar de manera urgente. Si me supe explicar, tu mente debería reconfigurar varios parámetros en 3, 2, 1…

  22. arampazzi Says:

    Estoy de acuerdo en casi todo, y muy impresionado. Tus lecciones no solo son literarias, sino que van un poco más allá, cual Miyagi con Daniel-San.

    Me siento halagado que te tomes el trabajo de realizar esos análisis. Si todo esto hubiese empezado con un comentario onda: “Me encanta tu blog, escribís re-bien”, me hubiese pasado desapercibido.

    Te respeto y ojalá me sirva lo que escribiste para intentar subir un escalón la próxima vez que escriba algo.

  23. Ester Minio Says:

    Suerte que me hiciste acordar de mi amigo Werther, a quien hacia tanto que no visitaba.
    Lástima mezclarlo con el despreciable dolinita ese, eunuco con cara de bruja alimentado eternamente por el estruendo de una cohorte de aletas generacionales entrechocándose, cebado por fantasmas alcahuetes que sólo existen bajo la forma de risotadas. Dame a Goethe; o dame una sola palabra rodeada de santo silencio; dame un predicador en el desierto; un loco que aúlla desde la colina; dame el último suspiro de un hombre que vivió y murió sin amigos; quiero la última queja y la peor blasfemia de un maldito, pero a dolinita… llevátelo lejos porque el brillo sucio de su piel, reflejado en las palabras que excreta, me parece insostenible.

  24. arampazzi Says:

    Podría ponerme a defender y argumentar a favor de Dolina (no con la intención de convencerte) pero me parece que la discusión se iría para cualquier parte. Además, sospecho que sacando a Goethe y alguna otra cosa más, no tenemos casi ningún gusto en común. No da para que discutamos, por ejemplo, si Fito Páez es un músico mediocre que hace las cosas por dinero o es un genio que hace canciones emocionantes. Tampoco quiero ponerme a discutir sobre el tono racista de tu último mensaje.

    Sin embargo sí quiero decir algo a favor de Dolina. Esa reflexión suya que incluí en mi blog sobre el amor no correspondido me parece excelente.

    No es que quiero dirigir la discusión, pero la misma era si valía la pena que alguien sin talento escriba un blog. Si nos vamos a meter con los gustos personales nos vamos a ir a la mierda.

  25. Ester Minio Says:

    La discusión mejor que vaya donde quiera. Es como un hijo no deseado que tenemos, y que puede salir bonito e inteligente a pesar de lo tontos y feos que somos. Y, en el peor de los casos, si sale tonto y feo, ¿quién nos puede culpar con fundamento?.

    Lo del racismo en un sentido es cierto: odio a la raza de los “dolinita”, que es una especie formada por él mismo y nadie más. La alusión a la piel no venía dada por ningún tipo de favoritismo colorista. En todo caso, si de cromatismo hablamos, me quedo con el negro, que ni siquiera es color según dicen, ya que se forma por la saturación de otros colores, lo que lo convierte en una suerte de parásito, como yo en este blog.

    Y con respecto a Fito Páez, creo que está lleno de jodido talento, a pesar de……… (aprete la letra y complete la línea punteada con las mil objeciones que todos ya sabemos; a mí juicio no van a lograr equilibrar la balanza en contra de lo primero).

    Lei esos textos que me recomendaste. Un curriculum digno, el tuyo; aunque eché en falta un detalle más extenso de tus fracasos, que tan importantes son.
    Con respecto a conocer a alguien a través de lo que escribe… creo que cuando uno habla en personajes, se aproxima más que nunca a expresar quién es. (Ya el término “persona”, en su origen, significaba “máscara de actor”). Creo que la literatura puede ser espejo de cosas hondas, constitutivas, de ahí mi repudio al texto de Lobo, al que interpreté como ejemplo de frivolización de las letras.

    ¿Qué onda con esos 3 libros que escribiste? ¿Son novelas? ¿Están on line?

  26. arampazzi Says:

    No entiendo a qué te referís con “un detalle más extenso de mis fracasos” (supongo que es por algo que escribí pero no entiendo bien.) Si te referís a los fracasos amorosos, me acordé que una vez escribí algo de eso, pero con tono gracioso y no literato. Lo acabo de re-leer y me divertí mucho:

    https://arampazzi.wordpress.com/2010/01/08/tres-anecdotas-loosers-sobre-el-levantamiento-de-minas/

    También una vez escribí sobre las minas que me habían obsesionado. No debería haberlo hecho, pero bue… está acá:

    https://arampazzi.wordpress.com/2006/11/02/number-9-number-9-number-9/

    (Está medio desactualizado porque lo escribí en el 2006, pero ahí hay fracasos para tirar para arriba.)

    Respecto a los 3 libros que escribí también escribí sobre ellos en mi blog:

    https://arampazzi.wordpress.com/2007/06/29/mis-3-libros/

    El tercero está on-line. Te paso el link aunque preferiría que no lo leas por ahora:

    http://100perdon.blogspot.com.ar/search?updated-max=2010-03-28T15:34:00-07:00&max-results=1&reverse-paginate=true&start=2&by-date=false

    (La introducción es un poco larga aunque luego son todos capítulos muy cortitos.)

    Siento que te estoy dando mucha información (aunque casi todo está disponible en la web)

  27. Ester Minio Says:

    Voy a leer la novela.
    Antes, una duda que me provocan tus relatos (y no es chicana ni nada por el estilo): ¿a qué obedece el abuso de groserías? Cito una frase:
    “(…) ya que no se trataba de una fantasía ni de una vergüenza ni de un asesinato del que nadie había sospechado, ni siquiera de una picazón de culo con principio de hemorroides”

    Totalmente evitable eso último. No veo que aporte nada positivo a la frase. ¿Por qué empleás recurrentemente esas expresiones? ¿No crees que rebajan el tono del libro y le dan un acabado deslucido, como hecho “así nomás”? Entiendo la puteada con propósito expresivo; valoro el uso de la puteada en, por ejemplo, Bukowski, pero hay que administrarla con discreción para que tenga impacto, sino resulta contraproducente,

    A veces el insulto puede provocar risa, enfatizar emociones violentas de los personajes, puede aportar cierta transgresión, etc. pero cuando es una carta que se juega demasiado seguido yo creo que afecta el pacto narrativo entre autor y lector: uno siente que el narrador se está “desmarcando” de lo que cuenta, que no está dando de sí lo mejor para expresar sus ideas del modo más preciso posible (dentro de su estilo) para que el lector “viva” la historia, La puteada a destiempo genera distancia y enfría la comunicación, porque el lector la interpreta como una falta de rigor por parte del escritor (el uso del adjetivo “pedorro” en una frase, por ejemplo, no sólo me pareció gratuito sino también inexacto).

  28. arampazzi Says:

    Supongo que cuando era chico debo haber leído algo así (algo que venía supuestamente bien y serio y de repente salía con una frase desubicada) y eso me debe haber impactado tanto que luego comencé a utilizarlo seguido. Me gusta el recurso, aunque no me gusta abusar. Quizás por cada uno de esos, hay 5 que me autocensuré (para no abusar) pero ahora que lo marcás así pienso que quizás igual abusé.

    En los últimos años me estuve cuestionando a mí mismo mi incapacidad de escribir un cuento que no contenga sangre, asesinatos y/o comentarios sexuales desubicados. Quizás por eso hace mucho que no escribo cuentos: estaba esperando que se me ocurra alguno sin sangre y no se me ocurrió nada.

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