Confesiones Del Fin De Una Gestión

Desde Junio del 2006 soy
Subsecretario Económico Financiero de una Universidad Nacional donde laburan
2.000 personas. Es un puesto político que termina este viernes, ya que hubo
elecciones y el nuevo Rector pone sus secretarios (o al menos así debería ser.)
Tengo sentimientos encontrados al respecto.

 

Por un lado, estoy contentísimo porque:

 

a)  Siento que toda la gente que
trabajó conmigo está conforme. En estos últimos días, escuché de (más o menos) 50
personas distintas la frase “son re-pelotudos si no te llaman” con leves
variaciones. ¡Hasta lágrimas vi porque me voy! Quizás haya algunos que me odien
(o, más probable, que les resulte indiferente) pero solo me llega buena onda de
todos lados.

b)  Voy a tener MUCHÍSIMO tiempo
libre, y una parte de mi cerebro siempre me solicitó eso, siempre me taladró
indicándome que debo dedicarme a otras actividades. Me intriga ver cómo será mi
vida de ahora en más.

c)   También voy a estar mucho más
relajado. No sé si la gente lo notará o no, pero siento que vivía con un nivel
de stress que no se corresponde con la forma en que quiero vivir. Además,
conozco el paño y sospecho que el año que viene va a ser complicadísimo en ese
lugar. Siento como que tengo un ángel de la guarda que me está sacando para
llevarme a un lugar mejor, o para que algún día pueda volver en mejores
condiciones.

 

Pero lo “contentísimo” se equilibra con las cosas que me
ponen tristes:

 

a)  Quiero mucho a la Universidad por haber
estudiado ahí 9 años y trabajado otros 11. Quiero a mucha de la gente que
trabaja ahí, y me resulta extraño no tener que ir todos los días, como lo hago
desde 1990.

b)  Extrañaré el sueldo y me tendré
que conformar con un 30% de mi ingreso actual.

c)   Me siento medio falso porque el
otro día le deseé “suerte en la gestión” al Rector que asumirá el lunes. Yo que
siempre me jacto de no ser falso, cuando terminé de decírselo me pregunté si
realmente quería desearle suerte. Por un lado sí, porque quiero al lugar. Pero
por otro, desde mi ego (¡eso que quiero anular!) me gustaría que les salgan mal
las cosas que hacía yo así me extrañan. Sé que está mal pero no puedo evitarlo.
Sé que nadie es irremplazable, pero me agrada pensar que les va a costar
reemplazarme (y no me gusta que me agrade eso.)

 

(Siempre pensé que no
correspondía hablar de trabajo en un blog, pero ahora que ya me voy me permití
esto, que es muy leve, porque mis pensamientos son más profundos y jodidos.)

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: