Breve Tratado Sobre Los Insultos – Su Categorización

Los insultos son palabras que usamos para ofender a una persona. Aunque la cantidad de palabras son innumerables, y el ingenio popular inventa nuevas palabras cada día, los insultos no son tantos como creemos y pueden dividirse en cuatro grandes grupos.

En este mismo blog hice referencia al insulto que más me había llamado la atención: “Andá a jugar a las muñecas con los abortos de tu vieja”. Este es un insulto compuesto, pero que puede encuadrarse con facilidad en el grupo 4, como se verá a continuación.

 

Los cuatro grandes grupos son:

 

Grupo 1: Tonto o Inservible

Para indicarle a una persona que hizo algo estúpido, o tuvo un pensamiento estúpido, usamos los insultos de este grupo: “tonto”, “inservible”, “estúpido”, “bruto”, “retardado”, “boludo”, “pelotudo”, “forro”, “idiota”, “ganso”, “lerdo”, “bobo”, “mentecato”, “mogólico”, “pajero”, “mal cogido”, “gil”, “torpe”, “imbecil”. Con el ánimo de remarcar la imbecibilidad de nuestros contrincante, no reparamos en que la mayoría de estos insultos hacen referencia a tristes enfermedades. A veces, para darle más fuerza, lo conjugamos con un adjetivo: “boludo importante”, “reverendo pelotudo”. De esta forma, el insulto (que en realidad es un adjetivo) (Juan es un pelotudo) pasa a ser un sustantivo (el pelotudo es importante.)

El uso de la palabra “forro” se usa en la actualidad para los tontos, aunque en su origen era exclusivo del grupo 3 (Despectivo), ya que un profiláctico es algo que se usa y se tira (aunque el hermano de un conocido mío los guardaba, porque era un pelotudo.) Cuando se quería remarcar la mayor prescindibilidad del agredido, se lo llamaba “Forro Pinchado”.

Algunas chicas que crecieron mirando los programas de Cris Morena, suelen llamar “aparatos” a los chicos que no coinciden con su visión aburrida del mundo.

 

Grupo 2: Malvado

A la gente mala la llamamos con insultos del Grupo 2. El primero y principal es “Hijo de Puta” pero se suman “guacho”, “cara dura”, “desalmado”, “atorrante”, “evasor impositivo”, “funcionario público corrupto”, “facho”, “abogado” y “juez de línea” (Nótese que al ex presidente Carlos Saul Menem le cuadran todas las acepciones, excepto la última.) Aunque en los casos de “Hijo de Puta” y “Guacho” se está haciendo referencia a su madre, el insulto no busca ofender a la madre sino al ser malvado.

En Argentina usamos “Hijo De Puta” también para remarcar a alguien a quien admiramos. Por ejemplo: “El hijo de puta de José se cogió a la tetona de la esquina”. Eso hace que en otros países no nos entiendan una mierda y piensen que estamos hablando con compasión de la tetona de la esquina, aunque en realidad estamos hablando con admiración de José, porque a nosotros nos hubiese gustado cogernos a la tetona de la esquina.

 

Grupo 3: Otros Despectivos:

Aunque el grupo 1 (tonto) y el grupo 2 (malo) también son despectivos, acá se agrupan el resto de los insultos. Son los que más variedades tienen, porque remarcan defectos de las otras personas. Entre las diferentes subagrupaaciones, encontramos:

a)  Defectos físicos o anímicos: Conviene remarcarlos con otras palabras, por ejemplo: “Cabezón de mierda”, “Enano maldito”, “Maní pelado con sal”, “Bi-dente” (para los que han perdido casi toda su dentadura) o asimilarlo a un objeto de uso cotidiano (“Tabla de planchar”.) En este subgrupo se encuentran también otros como “Debilucho”, “Mequetrefe”, “Pusilánime”, “Infeliz”, “Fanfarrón”, “Agrandado”, “Mugriento”, “Falopero”, “Borracho” y “Culo Roto”. También en esta categoría están los “llorones”, que son las personas que, cada vez que las encontramos, nos cuentan con tristeza cuánto dinero gastaron en el supermercado, y su miedo a ser asaltados. Los “llorones” nacieron y se morirán creyendo que “todo está muy caro”, y recuerdan con nostalgia cuando llenaban el carrito del supermercado con x cantidad de pesos, siendo x generalmente un número redondo.

b)  Condición social: hoy es de uso muy común llamar “Negros de mierda” a los que escuchan cumbia villera y “chetos del orto” a los que juegan al golf y/o al polo. Dentro de esta subagrupación debería estar la gente que no sabe administrarse, gasta más de lo que gana y luego nos pide prestado, aunque en estos casos solemos llamar a esa gente “pelotudos”, readaptándolos al grupo 1.

c)   Grasas: este es el insulto más subjetivo porque hace alusión a la diferencia en los gustos personales. Aunque hay algunas convenciones que todos compartimos (ricardo arjona y baby etchecopar son grasas, tirarse gases delante de señoritas también), la mayoría responde a la subjetividad. Yo mismo tengo mi propia tabla de lo que es grasa y lo que no (por ejemplo, mirar el programa de Susana Gímenez habiendo terminado la secundaria es muy grasa, en cambio el grupo de rock La Renga no lo es), pero acepto que otros tengan una tabla distinta, y hasta me alegro de no compartir los gustos con algunas personas. La gente del grupo 1 suele creer que lo grasa y lo no grasa lo determina la revista Gente, que en mi tabla es re-grasa.

d)  Insultos fútboleros: Este es el grupo que más ha evolucionado con el tiempo, ya que los propios insultados se sienten orgullosos que los insulten. La primera vez que alguien llamó “Gallina” a un hincha de River, este debe haberse sentido dolido. Sin embargo, con el tiempo, los hinchas de River se golpean el pecho con orgullo diciendo: “Soy Gallina”, al igual que los hinchas de Boca no tenemos problemas en reconocer que somos “bosteros”. De la misma forma, los hinchas de Racing reconocen sin vergüenza que son hinchas de un equipo mediocre que siempre lucha por los últimos puestos.

e)  Condición sexual: este subgrupo ha quedado ya en desuso porque los putos no tienen problemas en admitir que son putos, y el que no es puto le chupa un huevo que alguien piense que es puto. El insulto solo hace efecto si la persona tiene una tendencia a ser puto y no la quiere reconocer (en especial los se sienten atraídos por los servicios de los travestis.) Aplíquese lo mismo a las tortilleras. Podría haber usado la palabra gay pero me gusta más usar puto y tortillera. La palabra puto se usa también para remarcar objetos o describir situaciones que no deseamos: “Esta puta computadora”, “tengo una puta tristeza”, asimilándola al grupo 2, de la misma forma que las finalizaciones “de mierda” o “de culo” (“esta celular de mierda es una garcha”, “tenés una cara de culo tremenda”) Otro aspecto interesante de los insultos basados en la condición sexual, es que se llama “puta” despectivamente a las chicas que disfrutan con libertad de su sexualidad, y no hay palabra despectiva equivalente para el hombre que lo hace (podría ser “pirata”, pero en general no se usa despectivamente.) Esto sucede así en Argentina porque somos un país machista. También dentro de esta categoría se encuentran los sujetos que son engañados por sus parejas, a lo que la sociedad llama “cornudos” o “bolsa de cuernos”.

f)    Nacionalidad, Raza, Religión o Creencia Política: este es el insulto que menos sentido tiene, ya que el insultador pretende ofender a alguien remarcando alguna condición que ese alguien posee con orgullo. Cuando alguien utiliza la palabra “boliviano” o “judío” como un insulto, ese alguien pertenece al grupo 1. El termino “nazi”, sin embargo, sigue siendo un insulto aún cuando el aludido sienta orgullo de su nazismo. Los peronistas tildan de “gorila” a todo aquel que ose hablar mal del peronismo, y los que no son peronistas se quedan mirándolos extrañados.

 

Grupo 4: Te Quiero Lejos De Mí

Este último grupo no es un insulto propiamente dicho, sino un deseo que se dice con ánimo de insultar. Consiste simplemente en indicarle al agredido que no queremos verlo más, recurriendo a palabras que indican eso. La de uso más frecuente es: “Andá a la mierda”, o “Andá a la concha de la lora”. Si estamos muy ofendidos la usamos con superlativos: “Andate a la reputísima madre que te recontra mil parió, hijo de puta”, conjugándolo con algún insulto del Grupo 2. A veces, podemos darle más fuerza a este insulto tomando nuestros genitales al grito de: “¡Y agarrame esta, idiota!”.

El “Fuck You” tan usado por los angloparlantes, significa literalmente “Que te garchen”, aunque lo usan como una forma de decir “andá a la mierda” (en las películas lo suelen traducir “andá al infierno”). De todas maneras, habría que preguntar quién es el que supuestamente te tendría que coger, porque si me dicen “Fuck You” y el deseo es que me coja Jeena Elfman, el supuesto insulto se transformaría en un paraíso.

 

(Para finalizar dejo el insulto indirecto, que consiste en tratar de ofender a alguien haciendo referencia a un tercero: “¡Qué caído tiene el orto tu mujer!”)

 

Y por último, dejo la definición del más grande de los insultos:

 

Adulto: m. Dícese de aquel que perdió la imaginación.

 

Nota Final: Si perdiste el tiempo buscando errores en las categorizaciones descriptas, pertenecés al grupo 1.

Etiquetas:

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: