Brain

 
 

Mi cerebro antes funcionaba muy bien. ¡Puf! ¡Era una maquinita perfecta! Tenía una memoria privilegiada que recordaba TODO. Por ejemplo, podía recordar un día cualquiera, con mis amigos, que ropa tenía cada uno, donde estábamos, quiénes estábamos, y qué dijo cada uno. Recordaba clases enteras de la escuela primaria. Sabía de memoria no solo la discografía completa de Luis Alberto Spinetta, sino todas sus canciones con sus letras. Hoy apenas recuerdo que un día recordaba todas esas cosas. También tenía un cerebro con mucha capacidad para resolver problemas, y para concentrarse en varias cosas a la vez (por ejemplo, mientras era estudiante universitario, siempre estudiaba mientras escuchaba música, y podía comprender y asimilar los textos que leía mientras estaba escuchando la letra de la canción y cómo sonaba el bajo.) Hoy todavía puedo resolver el Cubo Rubick, pero ya no soy el de antes.

 

Hoy soy un desastre para recordar nombres. Me la paso saludando a gente a las cuales conozco sus caras claramente pero no tengo la menor idea de sus nombres ni de dónde los conozco. Muchas veces no me salen las palabras que quiero decir.

 

Mi teoría no es que maltraté al cerebro ni que lo llené con demasiados datos. No. Mi teoría es mucho más simple. Mi teoría es que estoy panzón y entonces mi panza requiere mucha sangre y ya no irriga tanto al cerebro.

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