La Felicidad En Cuba

 

La reciente visita de Fidel Castro a la Argentina generó varios debates en los medios de comunicación.

 

A Diego Maradona le dijeron: “Cuando decís que Fidel es lo más grande del mundo, ¿vos sabés que en Cuba hay presos políticos?”, a lo que Maradona respondió: “Y acá hay chicos que mueren de hambre” (en Cuba nadie puede morir de hambre.)

 

En otro programa, el anti-cubano hablaba sobre la falta de libertad de prensa y decía que la gente no estaba contenta y que todos se querían ir. Los que defendían a Cuba decían que Cuba gasta casi todo el presupuesto en salud y educación, mientras que en Argentina esos porcentajes son ínfimos. Otro aseguraba que la gente en Cuba era –en general- más feliz que en otros países.

 

Las dos veces que estuve en Cuba, uno de mis pasatiempos favoritos era ir a la parada del colectivo y sentarme en la cola, nada más para escuchar las conversaciones de la gente y ver cómo se organizaban para subir al colectivo (al cual le llaman guagua.)

 

Los cubanos son gente muy alegre, incluso los que están en contra del gobierno (que son muchos). Quizás esto se deba a que, al no tener posibilidades de prosperar económicamente, no son absorbidos por el sistema, entonces todos están más relajados y suelen ir a ver los atardeceres al Malecón y pasean todo lo que pueden.

 

Mi ahijado Raúl, que es cubano, tiene muchas ganas de salir de Cuba. Pero jamás se iría en una balsa. ¡Le tiene TERROR a los tiburones!

 

Eduardo Galeano, en su “El Libro De Los Abrazos”, cuenta una historia sobre un niño cubano que creció en Estados Unidos, y volvió 25 años después. Esa historia describe mucho mejor lo que recién quise contar:

 

Crónica En La Ciudad De La Habana

 

Los padres habían huido al norte. En aquel tiempo, la revolución y él estaban recién nacidos. Un cuarto de siglo después, Nelson Valdés viajó de Los Angeles a La Habana, para conocer su país.

Cada mediodía, Nelson tomaba el ómnibus, la guagua 68, en la puerta del hotel, y se iba a leer libros sobre Cuba. Leyendo pasaba las tardes en la biblioteca José Martí, hasta que caía la noche.

Aquel mediodía, la guagua 68 pegó un frenazo en una bocacalle. Hubo gritos de protesta, por el tremendo sacudón, hasta que los pasajeros vieron el motivo del frenazo: una mujer muy rumbosa, que había cruzado la calle.

– Me disculpan, caballeros – dijo el conductor de la guagua 68, y se bajó. Entonces todos los pasajeros aplaudieron y le desearon buena suerte.

El conductor caminó balanceándose, sin apuro, y los pasajeros lo vieron acercarse a la muy salsosa, que estaba en la esquina, recostada en la pared, lamiendo un helado. Desde la guagua 68, los pasajeros seguían el ir y venir de aquella lengüita que besaba el helado mientras el conductor hablaba y hablaba sin respuesta, hasta que de pronto ella se rió, y le regaló una mirada. El conductor alzó el pulgar y todos los pasajeros le dedicaron una cerrada ovación.

Pero cuando el conductor entró en la heladería, produjo cierta inquietud general. Y cuando al rato salió con un helado en cada mano, cundió el pánico en las masas.

Le tocaron bocina. Alguien se afirmó en la bocina con alma y vida, y sonó la bocina como alarma de robos o sirena de incendios; pero el conductor, sordo, como si nada, seguía pegado a la muy sabrosa.

Entonces avanzó, desde los asientos de atrás de la guagua 68, una mujer que parecía una gran bala de cañón y tenía cara de mandar. Sin decir palabra, se sentó en el asiento del conductor y puso el motor en marcha. La guagua 68 continuó su recorrido, parando en sus paradas habituales, hasta que la mujer llegó a su propia parada y se bajó. Otro pasajero ocupó su lugar, durante un buen tramo, de parada en parada, y después otro, y otro, y así siguió la guagua 68 hasta el final.

Nelson Valdés fue el último en bajar. Se había olvidado de la bibioteca.

Anuncios

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: