Histórica Peña Orka-Cecarro Diciembre 2005

      

      No pasará a la historia por la cantidad de asistentes (solo cuatro), pero es seguro que nunca me la voy a olvidar.

 

            Resulta que la idea era hacer algo distinto, entonces nos reunimos en lo de Alejo para decidir adónde iríamos. Se hablaba de Pilar o lugares así. Estábamos Muyi, Tota, el Tabo, Alejo y yo. Algunos querían ir a Buenos Aires, y el Tabo dijo que él no iba porque estaba toda la semana en Buenos Aires y no le gusta volver los fines de semana. Lo intentamos convencer pero cuando comenzó a poner al dinero como excusa, nos fuimos los cuatro y lo dejamos. Fuimos escuchando el último disco de Andrés Calamaro en vivo, y bardeando al Tabo por su excesivo cuidado en el manejo del dinero.

            Comimos en una parrilla de Vicente López, y gastamos $ 35 (y no los $ 70 con los que el Tabo pretendía amedrentarnos.) Luego, se me ocurrió contarle a Alejo que el Indio Solari una vez había declarado: “Cuando no tenía plata para comprarme un Peugeot ni un departamento, en mi casa nunca faltaba champagne.”

            Así que Alejo se copó y paramos en otro lugar, y nos compramos un Chandon. Al salir de ahí ya estábamos bastante escabiaditos, a juzgar porque los cuatro veníamos haciendo palmas y cantando “El Salmón”, arengando a todos los que nos miraban sorprendidos desde los autos y colectivos que cruzábamos. Algunos nos sonreían, otros envidiaban nuestra alegría, y otros nos miraban con cara de “¡Qué nabos!” “Siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón”. Cuando terminó esa canción le pedí a Alejo que ponga de nuevo esa canción, pero él prefirió escuchar “Paloma”.

            Varias horas después, cuando ya era muy tarde y DEBÍAMOS volver a Luján, Alejo dijo que él se quedaba y que nos daba la llave de su auto. Intentamos convencerlo que se venga con nosotros, pero fue inflexible. Entonces tomé la llave. Le dije: “¡Pero esto no tiene nafta!” y me dijo, “No, boludo, es a gas. Tenés 8.0 así que con eso llegás a Luján”. Arranqué. Miré la cara del Muyi y pude leer su pensamiento: “No está bien esto que estamos haciendo”. Decidió dormirse, al igual que la Tota, y yo puse el disco de Calamaro al máximo y me volví cantando todas esas lindas canciones, a 160 Km/h y mirando como descendía peligrosamente el contador de gas. Llegamos enseguida, pero dos cuadras antes de la casa de Alejo, el auto empezó a toser. Una cuadra antes se quedó sin gas. Así que le dejamos el auto a una cuadra de su casa, y fuimos a buscar el de la Tota, que lo había dejado donde lo guarda Alejo. Pero no encontramos la llave (supuestamente la había dejado tirada por ahí). Deberían haber visto la cara de la Tota, dormido, dándose cuenta que su mujer lo iba a cagar a pedos por llegar tan tarde y sin el auto.

 

            En realidad, lo que el Indio Solari había dicho era lo siguiente:

“El único negocio es que prefiero perder un poco de guita con el perfume que llenarme los bolsillos con el olor a bosta. Ahora bien, ¿cómo no vas a disfrutar de un buen vino más que de uno malo, de una caricia más que de una patada en el orto? Lo que me arruinaría sería tener que ser un miserable para poder disfrutar del confort. Pero yo no he tenido guita para pagar el alquiler, y sin embargo en mi casa había champagne. Sí, yo tomé champagne toda mi vida, porque para mí es mucho más importante que tener un Peugeot. Me gustan más esos vicios que ir sacando el brazo por la ventanilla del mejor auto.” (Clarín, 1993.)

 

EL SALMON

Quiero arreglar todo lo que hice mal,
Todo lo que escondí hasta de mí,
Debo contar lo que yo solo sé,
Uh ¡perdón!, Víctor Sueyro también.
Quiero arreglar todo lo que hice mal,
Todo lo que escondí hasta de mí,
Debo contar lo que solo yo sé,
Uh ¡perdón!, Ángel Cristo también.

Se ve que para algo usé la cuchara,
Porque no encuentro sopa, postre, ni ensalada,
Hay botellas vacías de marcas extrañas,
Las debo haber tomado, ¡uh! ¡qué resaca!
No pienso estar Enero en Pinamar,
No me excita cagar en el mar,
Qué tentación yo me voy a El Bolsón,
Reservé por ahí una gran suite.
Revísenme el aceite, el aire y el agua
Revísenme a mí, el coche no tiene nada
En esta ocasión voy a pedirles perdón
Si es rápido y es gratis entonces… Why not?
Siempre seguí la misma dirección
La difícil, la que usa el salmón,
Siento llegar al vacío total
De tu mano me voy a soltar.
Dame dame dame dame dame dame un poco de tu amor
Yo a cambio te ofrezco una montaña de horror.
Dame dame dame dame un poco de tu amor. (Give me give me give me)
Me llego una carta
Que me dice The End,
No tiene remitente
Dejame de joder.

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