Entradas Para Los Rolling Stones (1994 y 2005)

 
Hoy se comenzaban a vender las entradas para los Rolling Stones. Llegué al trabajo decidido a pedir el diario (ahí iban a decir donde se vendían), pero antes de eso ya me había enterado que se vendían por Ticketek (teléfono, internet o locales adheridos.) Así que me puse a intentar por Internet, pero a la segunda pantalla me daba error. Habré probado 100 veces, y tuve 100 errores. Luego, en mi otro trabajo, habré intentado 100 veces más, y tuve otros 100 errores. Pensé que evidentemente mi capacidad de concentración era nula, así que a la hora del almuerzo anuncié que me iba a Pilar a buscar las entradas. Salí a las 12:50 y a las 14:00 ya estaba de regreso, con mis dos campos (uno para cada fecha) en la mano. Fue muy raro que no me crucé con casi ningún camión que no me dejase pasar, porque eso es lo que suele pasar cuando uno está muy ansioso por llegar a un lugar.
Al volver, le comenté a mi compañera de trabajo que antes no me podía concentrar, y me dijo: "Parecés un chico". Me ofendió. Como me va a decir que parezco. ¡Soy un chico! Pero lo más loco del día es que a pesar del gran gasto efectuado, al fin del día tengo $ 568.55 más que ayer. ¡La Magia de la Bolsa!
 
Esta anécdota merece que extraiga de mi diario íntimo la compra de las entradas para la primera presentación de los Stones en Argentina. Fue una noche muy loca donde hasta mataron a un chico.
 
Esto lo escribí el viernes 21/10/1994:
 

   El fin de semana pasado estuvo muy bueno. Empezó cuando el viernes 14 me dieron la nota de Administración Económica Financiera y fue un 10. No lo podía creer. Al otro día iba a ir a B.A. a sacar las entradas para el recital de The Rolling Stones. Se ponían a la venta el sábado a las 10:00 pero había gente haciendo cola desde el jueves. Esa tarde me había llamado Rosario y quedamos que por ahí nos encontrábamos a la mañana siguiente en la puerta de River. Al salir de la Unlu me entero que lo habían cambiado y que se ponían a la venta ese mismo día a las 12:00 de la noche. Me empezó a dar un cagazo bárbaro de que no consiguiese entradas, así que me fui a las 22:00 para B.A. Esta anécdota no tiene desperdicio. Llegué a las 12:00 a Liniers y fui a tomar el 28 para River. Había más de 20 metros de cola, todos para sacar las entradas. Me fui sin comer y sin ningún abrigo. En el bondi todos iban cantando cantitos de los Rolling. A la 1:00 llegué a la cancha de River. Intenté ver el final de la cola y no llegué. Había más de 15 cuadras. Entonces me di cuenta que no iba a poder ser. Si me hacía toda la cola hubiese sacado entradas a las 8:00, y probablemente ya se habrían acabado. Decidí colarme o esperar a nuevas funciones. Había muchísima marihuana y borrachos por todos lados. Toda la gente estaba medio nerviosa. Primero me colé como a 5 cuadras de la entrada pero me di cuenta de que eso no avanzaba más. Entonces decidí irme, pero al pasar cerca de la entrada me mandé. Era un kilombo. Muchos se desmayaban o se iban porque no aguantaban más. Pero yo estaba re-fresquito y mentalizado de que iba a conseguir las entradas. La infraestructura no estaba preparada para tanta gente y tantos colados. Nos pasábamos por arriba de unas maderas. Todos estaban descontroladísimos. Cuando quise acordar estaba muy cerca de las boleterías (como a 3 m), pero era imposible sacar las entradas. Muchos de los que llegaban a las boleterías no podían sacar las entradas porque los empujaban. La gente empujaba de los costados y de atrás, y eso era lo peor, porque los que sacaban las entradas no podían salir. Salían empujando a todos o se paraban arriba de la ventanita y se tiraban y la gente los pasaba. Así estuve como 30′ o más a 3 m de la cola, aguantando, pero sin vistas a sacar las entradas. Igualmente estaba re-ilusionado porque pensaba en las 15 cuadras de cola, y yo recién había llegado. En ese período perdí el reloj (el que Jor me regaló en la navidad del 92). Entonces en un momento decidí correrme a un costado porque decidí que era imposible sacar las entradas. Creí que iba a ver varios muertos porque algunos se desmayaban en las avalanchas y no los levantaban enseguida. Pensé que iba a venir la cana a arreglar eso, porque lo peor era que la cola no avanzaba. Me senté a un costado y de repente siento que alguien dice que a la vuelta iban a abrir más boleterías. Me fui corriendo y resulta que ya estaban abiertas, pero pocos sabían, y sólo vendían cesped y populares (yo tenía que comprar 3 cesped: para mi, Mario y el Pendex). El sistema en esas boleterías era el mismo: no podía salir el que ya había comprado las entradas. Pero era 10 veces menos akilombado que el otro. Los que estaban ahí se re-quejaban, pero yo, que venía del otro, me parecía el paraíso. En media hora saqué la entrada y salí tirandome arriba de todos. Un flaco me decía: "Tirate pero no patalees porque te mato". Me tiré dejando muertas las piernas, me agarré de unos caños y salí, besé las entradas y me fui en taxi para Cabildo, donde tomé un bondi a Once y de allí el 52. Las entradas me salieron $50 cada una. Las saqué a las 4:00 y llegué a Luján a las 7:00, muy contento.

 

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2 comentarios to “Entradas Para Los Rolling Stones (1994 y 2005)”

  1. ignacio Says:

    Aplausos!!clap clap clap!nacho.

  2. mayra Says:

    Me encantó tu anécdota. No sabes lo que busqué en Internet el valor de la entrada en los ’90s por entonces. Esa info, la voy a usar para un trabajo de cartografía sobre el primer recital de los Stones, para la FADU. Cuando lo termine te dejo algún link para que pases a ver! Gracias por los datos.

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