La Dualidad De Maya

 

            En su “Autobiografía De Un Yogui”, Paramahansa Yogananda cuenta en el capítulo 10, “Encuentro A Mi Maestro, Sri Yukteswar” el encuentro con su gurú. Fue una situación muy alegre y emocionante para él, ya que lo había estado buscando desesperadamente durante toda su vida, y finalmente lo había encontrado de una manera muy “casual”. Pero luego, al momento de separarse por primera vez, tienen una leve discusión. Entonces Yogananda dice: “Inclinándome reverentemente a sus pies, partí sin suavizar la tensión de nuestra pequeña controversia. Mientras caminaba en la oscuridad de la medianoche, me preguntaba por qué nuestro milagroso encuentro había terminado de una forma tan inarmónica. ¡La dualidad de maya, que contrarrestra cada gozo con una pena!”

 

            En estos días viví en carne propia un ejemplo concreto de esta dualidad de maya. Resulta que el viernes a la noche cumplí, de manera totalmente inesperada, una parte de uno de mis deseos más importantes de mi vida. De repente tenía una felicidad inmensa, debido a que se había cumplido esa parte del deseo (que quizás pensaba que nunca iba a poder cumplir) y encima de esa forma tan inesperada. Pero sucedió que en los días que siguieron me descompensé totalmente. Empecé a dudar de la posibilidad de cumplir la otra parte (que es muy probable que no se cumpla) y no pude pensar en otra cosa y sufrí mucho. Pensé en la gente que está en la cárcel, o en un padre que no tiene para darle de comer a sus hijos, y aunque sabía que su sufrimiento era más grande que el mío, me parecía que yo estaba sufriendo igual o más. Era rarísimo porque yo debería estar contento ya que lo que me había pasado era buenísimo, sin embargo mi mente no me dejó en paz ni un momento y la pasé realmente mal. Espero que me sirva de enseñanza para la próxima vez que me pase algo parecido.

 

            Para colmo, el sábado fui a la Creamfield por tercer año consecutivo. Debería haber ido a ver al Indio Solari, pero bue… Y tanta felicidad artificial tampoco ayudó a los días siguientes. Debería hacer una descripción de la Creamfield y los personajes tan extraños que acuden ahí, pero hoy no tengo ganas.

 

            Pero a pesar de todo, los socios del club “Buscadores De Emociones” siempre preferimos las grandes alegrías y las grandes tristezas antes de que no nos pase nada.

 

            Les dejo un tema de Bersuit:

 

FISURAR

 

(¡Ay! ¡Qué dolor de cabeza! ¡Otra vez ir para allá la puta que lo parió!)

 

Fisurar, dicen que es como llorar con cada parte de tu cuerpo

Fisurar, dicen que es como quedar atrapado por el foso de una gran languidez

Hija de una adrenalina tal que se ve bien, pero enseguida te condenan

A eso le llaman fisurar, le llaman.

 

Fisurar (fisurar), dicen que es como meterse en la ducha y sentir como te quemás (fisurar)

Sin importar que esté tibia, esté fría o que salga mortal

Igual temblarás cual fantasma de la oscuridad

Aunque sea el mejor día de sol

Dicen que vas a fisurar (fisurar).

 

Fisurar, dicen que es más que anhelar tu candor que ayer te sonreía.

 

Fisurar, dicen que es levantarse a escuchar que tenés que hacer

Pero un poco más (poco más)

Dicen que es recibir muchos roscazos que vienen de adentro de vos

Punching ball de tantas horas de aberración

Interminables confesiones y promesas que te ayudan solo a fisurar.

 

Dicen que después de los grandes momentos

Hay un vacío que podés alimentar si tenés suficiente ganas de sufrir

Y explorar hondo en todas tus miserias

Que van por aquí, que están por allá.

(¿Dónde que no las veo?)

 

Se dice que puede durar dos días enteros

Quizás también toda tu vida, eso depende de lo que hayas hecho.

Y no es solo el vil metal

Se puede fisurar por tantas cosas que te hacen fisurar.

 

Dicen que todo tiene un precio y no

Se trata del billete que se voló

Hay muchas ventanillas para pagar

Los platos rotos de esas noches de gloria.

Dicen que el sueño te puede enderezar

Mimarse a uno mismo es fundamental

Si tenés alguien que te pueda aguantar

O un psicologo a quien fisurarte.

Mucho mejor si es con la mina que amás

Nunca te pierdas esa oportunidad

Y si no hablamos de la reina del mar

Tenés que huir de la ciudad.

 

(…la concha de su madre…)

 

Fisurar, dicen que es padecer sacrificios, ausencias o fobia total

Y todo tipo de encierro, tristeza o felicidad

Que te suele mostrar al otro día dientes bien afilados

Y de ahí te empieza lentamente a suicidar

Eso es fisurar

Eso se llama fisurar

A eso le dicen fisurar.

A eso le dicen fisurar, fisurar, fisurar, fisurar, fisuraaaaaaaaaaaaaaaaaaar.

 

(Andá a la concha de tu madre)

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