Un Perro Les Cambió La Vida

 
Hace unos meses, mi vieja compró un perro, y lo llamó Poroto. Es blanco, igual que un perro de peluche, pero de verdad.
 
Desde hace unos meses, cada vez que  voy a mi casa no escucho hablar de otra cosa que no sea el perro. Siempre, siempre, pero SIEMPRE, hablan del perro. Lo que más me llama la atención es que cada vez que alguna está contando algo del perro, las otras se quedan escuchándola con DEMASIADA atención, como si lo que estuviera contando sería algo muy trascendente. Las anécdotas que cuentan son de este estilo:
 
* Poroto le agarró el cordón de la zapatilla a xxx.
* Poroto agarró el conejito de peluche y lo mordía.
* Fui a ver qué estaba haciendo, y me gruñó.
 
Todo el tiempo le hablan como si fuera una persona que entiende el castellano, y cuando no le están hablando están retándolo. Obviamente, el perro es un malcríado.
 
Hoy le dije a mi vieja: "El perro les cambió la vida". Pensé que era mejor decirlo de esa manera y no cómo realmente lo pensaba (que se estaban atontando demasiado.)
 
En mi casa piensan que yo no quiero al perro, pero se equivocan. Yo lo quiero, pero con la misma intensidad que quiero a todos los perros del mundo. Amarlo más solo porque mi mamá lo compró, sería desequilibrar mi Amor.
 

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