Zorba El Griego – La Película

   

         Anoche vi (¡por fin!) la película Zorba El Griego. Pienso que está bueno, pero ni punto de comparación con el libro. Digamos que la peli es una película más, mientras que el libro es uno de esos destinados a cambiarte la vida. Anthony Quinn está muy bien en el papel de Zorba (seguramente uno de los mejores personajes de la historia de la literatura, junto con Dean Moriarty que… ¡existió de verdad!), pero la peli tiene el problema de tener que centrarse mucho en la historia, mientras que lo bueno del libro son todos los diálogos de Zorba con su “jefe” y el increíble entusiasmo con el que Zorba hacía todo. Zorba era un tipo que se tomaba al pie de la letra eso de “disfrutar el momento”. También hay otra cosa que quiero contar sobre ese libro: fue criticado por la “Santa Iglesia Católica”. ¡Qué mejor publicidad! (ahora hicieron lo mismo con el Código DaVinci). Podría contar un montón de anécdotas, o transcribir fragmentos del libro, pero mejor transcribo un poco de un libro de Osho que habla sobre este libro. El que lee lo que sigue a continuación (lo que dijo Osho sobre el libro) y no se muere de ganas de leer el libro, pasa a integrar mi lista de boludos.

 

HABÉIS leído Zorba el griego? ¡Leedlo! Zorba le dice a su jefe:

 -Hay algo que te falta, jefe. ¡Un toque de locura! Hasta que no cortes la cuerda no estarás realmente vivo.

Un poco de locura te proporciona dimensiones, poesía y el suficiente coraje para ser feliz en este mundo infeliz.

 

Zorba tiene su propia belleza. Kazantzakis, que escribió la novela Zorba el griego, es uno de los mejores novelistas de este siglo, y sufrió inmensamente a manos de la Iglesia.

Zorba es un nombre ficticio, no un personaje histórico. Cuando Kazantzakis escribió Zorba el griego fue expulsado de la Iglesia. Cuando escribió Zorba le presionaron: «0 retiras tu libro Zorba o, si no, te expulsaremos.» Como no retiró el libro fue ex­pulsado del cristianismo y le condenaron al infierno.

Zorba, en realidad, es la personalidad de Kazantzakis que el cristianismo reprimió, la que no pudo vivir pero quería poner en práctica. Expresó toda esa parte de su vida que no practicaba en el nombre de Zorba. Zorba es un hombre hermoso…, no te­nía miedo al infierno, no codiciaba el cielo, vivía momento a mo­mento, disfrutaba las pequeñas cosas…, la comida, la bebida, las mujeres. Después de un día de trabajo, se llevaba su instrumen­to a la playa y bailaba durante horas.

 

Y la otra cara de Kazantzakis que vivió en Zorba el griego…, Zorba es el criado; la otra parte es el amo que empleó a Zorba de criado. Siempre está triste, sentado en su oficina, clasificando sus archivos, nunca se ríe, nunca disfruta, nunca sale y en el fondo tiene envidia de Zorba porque él gana poco dinero, no demasia­do, pero vive como un emperador, sin pensar en el mañana, en qué pasará. Come bien, canta bien, baila bien. Y su amo, que es muy rico, está triste, tenso, angustiado, padeciendo, sufriendo.

Zorba es la parte no vivida de todas las personas que se dicen religiosas.

¿Por qué la Iglesia se opuso tanto cuando se publicó Zorba? Solamente se trataba de una novela; la Iglesia no tenía motivos para preocuparse. Pero estaba tan claro que se trataba del cris­tiano no vívido que hay dentro de cada cristiano, que este libro podía ser peligroso. Y es un libro peligroso.

Pero Zorba es enormemente hermoso. Kazantzakis le man­da a la ciudad a comprar algunas cosas, y se olvida de todo. Bebe, va con prostitutas y se divierte, y de vez en cuando se acuerda de que aparentemente han pasado muchos días, pero sigue tenien­do todo el dinero. ¿Cómo va a volver antes de que se acabe todo el dinero? El amo se enfadará mucho, pero no puede evitarlo…. es su problema. Regresa tres semanas más tarde (sólo se había ido para tres días), pero no trae nada de lo que le había encarga­do. Y viene contando todas sus historias:

-Ha sido un viaje magnífico, deberías haber venido. Conocí a unas bubulinas preciosas…, ¡y qué vino tan bueno!

El amo te preguntó:

-¿Pero dónde están las cosas? Llevo aquí sentado tres sema­nas y estoy que exploto.

-¿A quién le preocupan las cosas sin importancia cuando tie­nes alrededor cosas tan hermosas? Me lo puedes descontar de mi sueldo todas las semanas, y poco a poco, te iré devolviendo tu di­nero. Lo siento, pero no pude volver antes. Y deberías alegrarte de que haya vuelto. Tuve que volver porque se acabó el dinero. Pero la próxima vez que vaya, te traeré todas las cosas -le respondió. -No volverás a ir nunca más -le aseguró-, mandaré a otra persona.

Toda la vida de Zorba es un placer físico, pero sin ansiedad, sin culpa, sin preocuparse por el pecado o la virtud.

 

Anuncios

Etiquetas:

2 comentarios to “Zorba El Griego – La Película”

  1. Ana Says:

    Zorba es hoy mas vigente que nunca el representa la lucha la vida,y la esperanza de un pueblo del Mediterráneo que como España quieren hundir los mercaderes de sueños. Zorba sigue detrás de las candilejas, diciendonos con su “bubulina” francesa su amigo ingles Basil, en un lenguaje sencillo que debemos luchar siempre y conseguir la unión de esos pueblos, por un mundo mejor rompamos las cadenas. OPA por Zorba el griego

  2. Ana Says:

    Corregir que Zorba esta hoy, mas vigente que nunca

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: